La prueba de la lectura

Creo que mi nivel de comprensión lectora es lo mismo de lo de un niño en el quinto grado.

Intenté leer La sombra del viento por Carolos Ruiz Zafón. Lo empece hace un año y no he leído más de 50 páginas.

Es un ejercicio frustrante: leer una línea, buscar una palabra, leer dos líneas, buscar una palabra. Frecuentemente busco una palabra que no está en mi diccionario y tengo que dejar el libro y usar los recursos del internet para comprenderlo. Por supuesto, el momento que abro mi computadora portátil, recuerdo que debo mirar mis correos electrónicos o responder a un mensaje en Facebook. Cuando finalmente recuerdo mi objetiva original, ya he olvidado la palabra y tengo que empezar el proceso de nuevo.

Obviamente, la otra opción es leer sin usar el diccionario. Pero para libros como La sombra del viento, no saber cada veinteava palabra inhibe que comprendo la historia. También, me distrae de la narración; solo puedo preguntarme ¿qué significa esa palabra? mientras mis ojos continúan en su lectura y, antes de que me lo dé cuenta, han leído un párrafo entero sin que yo comprenda una palabra.

Pues, tengo que relegarme a los libros para niños y jóvenes. Disfruté El principito. Dominé Bajo la misma estrella. Y ahora quiero conquistar Harry Potter y la piedra filosofal. Ha sido ya una lucha: no sabía la palabra “lechuza” que apareció mil veces el las primeras páginas. Uf.

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s